El chorreado y arenado de metales son tratamientos de preparación superficial utilizados para limpiar piezas y estructuras metálicas, eliminar contaminantes y dejar la superficie preparada para posteriores procesos de pintura, recubrimiento o acabado.
En FIT Systems aplicamos estos procesos sobre diferentes tipos de piezas y superficies metálicas, adaptando el tratamiento al material, al estado inicial de la pieza y al resultado que requiere cada proyecto.
El objetivo es conseguir una superficie limpia, homogénea y correctamente preparada para favorecer la adherencia y calidad de los tratamientos posteriores.

El chorreado consiste en proyectar un material abrasivo sobre una superficie metálica a presión para eliminar óxido, corrosión, pintura antigua, suciedad u otros residuos adheridos.
Este proceso permite actuar de forma eficaz sobre superficies deterioradas o contaminadas y preparar el metal para tratamientos posteriores.
El arenado es una técnica de limpieza y preparación superficial basada en la proyección controlada de partículas abrasivas sobre la superficie.
Permite eliminar restos no deseados y crear una superficie más uniforme, facilitando la posterior aplicación de pinturas, recubrimientos u otros sistemas de protección.
Uno de los principales usos del chorreado es la eliminación de óxido, corrosión y capas de pintura deterioradas.
Cuando una superficie metálica presenta estos residuos, aplicar directamente un nuevo revestimiento puede comprometer la adherencia y la durabilidad del acabado.
El tratamiento previo permite retirar las capas no deseadas y dejar el metal en condiciones adecuadas para continuar con el proceso.
Una correcta preparación superficial es fundamental para conseguir un buen resultado en procesos posteriores.
El chorreado y arenado permiten acondicionar la superficie y mejorar su estado antes de aplicar pintura, recubrimientos protectores u otros acabados industriales.
De esta forma se reduce el riesgo de problemas de adherencia y se consigue una superficie más homogénea.
No todas las piezas requieren el mismo nivel de tratamiento. En FIT Systems adaptamos el proceso en función del tipo de metal, geometría, estado de la superficie y acabado posterior.
Analizamos cada proyecto para determinar la intensidad y el tratamiento más adecuado, evitando procesos innecesarios y buscando un resultado uniforme.
El chorreado y arenado puede aplicarse a diferentes tipos de piezas, componentes y estructuras metálicas.
Entre otros, podemos trabajar sobre:
Las estructuras metálicas expuestas al paso del tiempo, a la humedad o a determinados ambientes pueden presentar corrosión, pintura deteriorada y suciedad acumulada.
El chorreado de estructuras metálicas permite preparar estas superficies para trabajos de mantenimiento, restauración o aplicación de nuevos sistemas de protección.
En función del proyecto, el chorreado puede combinarse con otros tratamientos de superficies metálicas.
Antes del proceso puede ser recomendable realizar un desengrase industrial para eliminar aceites o grasas, mientras que después pueden aplicarse tratamientos como el esmerilado, satinado o pulido, según el acabado final requerido.
La combinación adecuada de procesos permite obtener mejores resultados y adaptar el tratamiento a las necesidades reales de cada pieza.
FIT Systems cuenta con más de 25 años de experiencia en el tratamiento y acabado de superficies metálicas.
Nuestro equipo estudia cada pieza o estructura para determinar el proceso más adecuado y conseguir una preparación uniforme antes de los tratamientos posteriores.
» Más información sobre nuestro servicio de chorreado y arenado
Si necesita eliminar óxido, pintura antigua o suciedad, o preparar una superficie antes de aplicar un nuevo acabado, nuestro equipo puede estudiar su proyecto y recomendar el tratamiento más adecuado.
Contacte con FIT Systems y explíquenos qué pieza o estructura metálica necesita tratar.
Permite limpiar y preparar superficies metálicas, eliminando óxido, pintura, corrosión y otros residuos antes de aplicar nuevos tratamientos o acabados.
Ambos procesos se basan en la proyección de material abrasivo sobre una superficie. El tratamiento concreto y el abrasivo utilizado se seleccionan según el material, el estado de la pieza y el resultado requerido.
Sí. El chorreado es un proceso especialmente indicado para retirar óxido y corrosión superficial de piezas y estructuras metálicas.
Sí. El proceso permite eliminar pinturas y recubrimientos deteriorados y preparar la superficie para aplicar nuevos sistemas de protección.
En muchos proyectos, sí. Una correcta preparación superficial ayuda a eliminar contaminantes y favorece la adherencia del nuevo acabado.