El óxido es una de las principales causas del deterioro de las estructuras metálicas. Tanto si se trata de piezas industriales como de grandes estructuras, la corrosión afecta a la resistencia del metal, deteriora su aspecto y puede comprometer la calidad de los recubrimientos protectores si no se actúa de forma adecuada.
Cuando aparecen los primeros signos de oxidación, muchas empresas optan por soluciones rápidas que únicamente eliminan la capa superficial. Sin embargo, si el metal no se prepara correctamente antes de aplicar una pintura o un tratamiento anticorrosivo, es habitual que el óxido vuelva a aparecer al cabo de poco tiempo.
Por este motivo, la preparación de la superficie constituye una fase imprescindible en cualquier proceso de recuperación o mantenimiento de piezas y estructuras metálicas.
Una de las técnicas más eficaces es el chorreado y arenado, que permite eliminar completamente el óxido, los restos de pintura antigua, las incrustaciones y otros contaminantes adheridos al metal. Este proceso deja la superficie limpia y con la rugosidad adecuada para que los recubrimientos posteriores se adhieran con las máximas garantías.
En función del tipo de pieza y de la aplicación final, el proceso puede complementarse con un desengrase industrial, imprescindible para eliminar aceites, grasas o residuos procedentes de los procesos de fabricación. Esta fase evita problemas de adherencia y contribuye a obtener acabados más resistentes y duraderos.
Cuando se requiere una calidad superficial superior o un acabado más uniforme, también pueden incorporarse procesos de esmerilado y satinado o de lijado y pulido de metal, mejorando tanto el aspecto visual como las prestaciones técnicas de la pieza.
En FIT Systems trabajamos con empresas industriales que necesitan recuperar, preparar y proteger estructuras metálicas destinadas a sectores muy diversos. Analizamos cada proyecto para determinar el tratamiento más adecuado según el estado del metal, el tipo de material y el acabado final que se desea conseguir.
Desde nuestras instalaciones en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), ofrecemos un servicio integral de tratamiento de superficies metálicas, combinando diferentes procesos para garantizar la máxima calidad, una mejor protección frente a la corrosión y una mayor vida útil de las piezas y estructuras.
Eliminar el óxido de forma profesional no solo mejora la estética del metal. Es una inversión que permite reducir futuros costes de mantenimiento, aumentar la durabilidad de los recubrimientos y asegurar un resultado final mucho más fiable.